Estudio EnComCol
EnComCol (Encuesta Comedores Colegios) es un estudio sobre alimentación, nutrición y estilo de vida saludable entre niños y adolescentes de 6 a 17 años, que busca conocer si existen diferencias en las seis ingestas diarias de este colectivo, dependiendo de si acuden o no al comedor escolar y si pertenecen a colegios públicos, concertados y privados. El proyecto cuenta con la colaboración del Grupo de Investigación en Alimentación, Nutrición, Ejercicio y Estilo de Vida Saludable-ImFINE de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) miembro de Fundación Triptolemos y miembros de la Sociedad Española de Nutrición (SEÑ), y ha sido presentado por Ipsos, líder en investigación de mercados y opinión pública, el día 8 de octubre de 2025 en el Espacio de Telefónica en la Gran Vía de Madrid.
Objetivo
El objetivo de este estudio es conocer si existen diferencias entre el consumo de alimentos y bebidas diarias y las respectivas ingestas nutricionales de este colectivo, dependiendo de si usa o no el servicio de comedor escolar y si acuden a colegios públicos, concertados o privados. Todo ello analizado según los 6 posibles momentos de consumo diario de alimentos y bebidas. De este modo, EnComCol pretende ser un referente nacional en cuanto a la comprensión de los hábitos de alimentación y nutrición de esta población y los determinantes sociales, proporcionando información actualizada y fiable para que se puedan definir estrategias y proyectos ajustados a las necesidades reales de la infancia y la juventud en España, condicionadas incluso por las 6 áreas territoriales donde se han realizado los 1000 registros dietéticos (500 del grupo 6-11 años y 500 del grupo 12-17 años).
EnComCol: el comedor escolar como el vector diferenciador
en la dieta infantil
La coordinación científica del estudio la han realizado los doctores Rafael Urrialde y Marcela González-Gross.
La encuesta revela un comportamiento alimentario que difiere claramente entre el grupo de 6 a 11 años y el de 12 a 17 años, siendo el uso del comedor escolar un posible factor determinante. Una clara diferencia es que el uso de comedor escolar puede condicionar el modelo comportamental alimentario, por este motivo, partiendo de la base que mayoritariamente se usa en el grupo de 6 a 11 años, se estableció una cuota del 50% para ver si es determinante social, mientras que en el grupo de 12 a 17 años se dejó aleatorizado comprobándose que su uso es muy bajo y por tanto no ejercería esa posible función de determinante social.
La asistencia al comedor también marca la cantidad de consumo de alimentos y bebidas y por tanto de ingestas de nutrientes realizadas a lo largo del día, sobre todo en los momentos como media mañana, merienda y antes de acostarse, siendo los niños que realizan las principales comidas del día en el colegio los que realizan cinco ingestas diarias (81% vs 73%).
De forma general, entre las diferentes franjas de edad, se aprecia como, a medida que van creciendo, los niños van reduciendo los momentos de consumo de alimentos y bebidas, pasando de un 84% de los más pequeños que realizan cinco diarias, al 66% cuando pasan de los 12 años. Esta diferencia se debe principalmente a la supresión del momento de consumo de media mañana y de la merienda entre los más mayores.
Se ha preguntado también en el registro dietético por el posible sexto momento de consumo, el que se realiza antes de acostarse, que sigue una tendencia contraria, la realizan más los mayores, y sobre todo, los que acuden al comedor escolar. En concreto, antes de acostares ingieren o beben algo un 17% de los mayores de 12 años que usan el comedor escolar por el día frente a un 9% de los que no lo hacen.
En cuanto a la percepción sobre su alimentación, el 48% de los niños de 6 a 11 años considera que la suya es bastante sana, al igual que un 45% de los jóvenes entre 12 y 17 años, no habiendo grandes diferencias en este caso entre quienes acuden o no al comedor. Sin embargo, sí se registra un mayor impacto del uso del comedor a la hora de practicar algún deporte, siendo más habitual realizar alguna actividad física organizada entre los que comen en su centro educativo (79%) frente a los que no lo hacen (72%). Esta tendencia se acentúa todavía más entre los jóvenes (entre 6 y 11 años), existiendo una diferencia de 12 puntos de diferencia (80% vs 68%). Estos datos pueden implicar que la existencia de una mayor sensibilidad hacia hábitos alimentarios con valores educativos, puede influir también en comportamientos de estilos de vida.
Por otra parte, el estudio también analiza las actividades que realizan los niños mientras comen, como ver la televisión. En concreto, de forma general, un 29% de menores españoles ven la tele todos los días en casa en cada comida, un dato que baja levemente hasta el 27% entre los de 6 y 11 años, y sube hasta el 32% en los mayores. Aunque a su vez, casi el mismo porcentaje (28%) dice que nunca come con la televisión encendida.





